Inflexiones Experimentales

expresando ideas, compartiendo experiencias


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Apuntes rápidos del último fin de semana

Hay lugares a los cuales uno siempre vuelve, lugares mágicos, lugares que de inmediato conectan. Hay que dejarse enamorar de esos lugares.  Longo mai es uno de esos.

Hay personas de las cuales uno siempre aprende, no una o dos; personas con realidades que enriquecen la realidad de uno. Hay que abrirse, aprender a observar e interiorizar.

Hay palabras que hay que escuchar, historias y poemas que masticar, hay que procurar aprender a escuchar.

Hay momentos de sincronía, momentos sencillos, inesperados casi que predestinados. Hay que dejarse sorprender.

Hay que cuestionarse el ritmo actual, cuestionarse el vínculo que mantenemos con lo esencial.

 

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PRIVET MOSKVA

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Catedral de San Basilio, Moscú. Febrero 2012

Me despedía de mi hermana en una de las salas de espera del aeropuerto Internacional de Hong Kong. Le di un abrazo y empecé a caminar hacia la zona de abordaje. Mi vuelo estaba programado para salir en media hora hacia el Aeropuerto Internacional Sheremetyevo, Moscú.

Di unos diez pasos y mi hermana casi gritado me dijo: Esperáte! ¿Sabés alguna palabra en ruso? Alguna palabra en ruso… Evidentemente había ojeado algunas en algún momento, pero realmente los últimos meses había enfocado mis esfuerzos en aprender algunas frases en mandarín y había olvidado que en algún momento me iba a ser útil reconocer las mínimas palabras necesarias en ruso.

Era el inicio de mi aventura hacia la séptima ciudad más grande del mundo.

El vuelo fue largo, pero tranquilo, recuerdo que el avión iba bastante desocupado, lo cual permitía que el asiento de al lado mío estuviera vacío y yo me acostara de lado a lado.

Al arribar al aeropuerto un amigo de mi hermana me recogería y me llevaría hacia el apartamento donde pasaría esa noche, con una familia moscovita, a la cual nunca en mi vida había visto. A la persona que me recogería en el aeropuerto, tampoco nunca la había visto.

La mayor parte del vuelo pasé dormido. Al acercarse la hora de aterrizar el piloto pronuncio en ingles seguido de ruso que el avión estaba próximo a su destino final. Revise que no dejara nada en el asiento y le eché un vistazo a una revista cuya portada mostraba la foto de la Catedral de San Basilio famosa por sus cúpulas en forma de bulbo, y cuya construcción data del año 1555. Ojeando la revista encontré un mapa en el cual se indicaban las trayectorias del metro que atraviesa la capital de Rusia. Debido a que no había contratado ningún tour ni agencia de viajes no tenía a mano un mapa de estos, por lo que decidí apresuradamente arrancar la hoja en la cual se encontraba. Doble la página y la introduje en el bolsillo de mi abrigo.

Aleks, me esperaba a la salida de aduanas. Lo reconocí gracias a que traía en sus manos un papel con mi nombre. Por dicha era el único David que esperaba ser recogido por un desconocido ese día.

Moscú tiene 1731 (72,5 días) horas de sol al año, y durante la época de invierno sus temperaturas pueden llegar a bajar hasta los -35ºC. Mi llegada fue a eso de las 3:00pm y topé con uno de los 292,5 días del año en el que el sol no aparece. Nunca en mi vida había estado expuesto a temperaturas tan extremas. “Dont open your mouth you will get frozen” pronuncio Aleks en un inglés tosco, iniciábamos un trayecto de 4 minutos a pie a la intemperie entre la salida del aeropuerto y la ubicación de su vehículo.

Para esos días el principal tema en la capital Rusa era la elección del  sucesor de Dmitri Medvédev como presidente de Rusia. Por primera vez el presidente ruso sería elegido por un periodo de seis años, anteriormente permanecía en el cargo durante 4 años. Durante el viaje del aeropuerto al apartamento donde me hospedaría converse en un inglés algo entrabado con Aleks, el como la mayoría de los rusos tenía facciones fuertes en su rostro y una manera fría expresarse al hablar, sin embargo me contó que en días anteriores el país había estado inmerso en grandes debates sobre quien debía asumir el cargo, si Vladimir Putin del partido Rusia Unida (partido que se encontraba en ese momento en el poder) o Guennadi Ziugániv del partido comunista.

Aleks me indicó que el debía de retirarse ya que ese mismo día viajaba a otra ciudad por lo que me entrego las llaves de su apartamento donde vivía con su madre y su hermana y se retiró.

En Moscú las personas viven en apartamentos verticales, los cuales son controlados por una única entrada. En la entrada uno debe presentarse ante el portero e indicarle que hará ingreso al edificio. La portera del edificio era una señora de aproximadamente unos 65 años. La señora me observó con una mirada desconfiada, Probablemente no estaba acostumbrada a recibir extranjeros en el edificio. Le explique en inglés que venía a quedarme con la familia de Aleks los cuales vivían en el apartamento 7 del décimo piso. Al terminar de explicarle me di cuenta que la señora no había entendido ni papa. No hablaba inglés.

Al enseñarle que contaba con la llave la señora me permitió hacer uso del ascensor y desplazarme hasta el apartamento. Toqué el timbre, toqué la puerta. nada… Introduje la llave y le di vuelta; el apartamento estaba vacío.

Decidí sentarme en el sofá de una sala acogedora y mientras tanto revisar el mapa que había arrancado de la revista del avión. No tenía celular a mano, en esa época apenas se empezaba a popularizar whatsapp y de haber tenido no me habría servido de nada ya que no sabía la contraseña para utilizar el wifi que aparecía disponible en las redes de mi laptop.

No tenía manera de comunicarme con Aleks, tampoco de avisar a mi familia que había arribado sano y salvo y me encontraba en el apartamento donde me alojaría.  Durante los últimos días había realizado algunas vuelos largos por lo que mi cuerpo ya resentía el cansancio. Me quedé dormido en el sofá.

Me desperté con el sonido de la puerta abriéndose, era la mamá de Aleks. Una señora mayor la cual recién salía de sus oficios como secretaria en una institución del estado. Tatyana, o al menos yo como hispano parlante fue el nombre que logré entender. Ella al igual que la portera de la entrada, no hablaba inglés. Que útil habría sido preocuparme por conseguir un diccionario, o haber practicado algunas frases días antes de mi viaje. ¿Y ahora? ¿Como me comunico con esta señora?… Bueno ella con una sonrisa se desplazó hasta la cocina y empezó a cocinar. Olía riquísimo. Pocos minutos después la mesa estaba llena de comida. El plato principal era una sopa a base de pescado, ellos la llaman sopa Solianka o la Ujá y es un plato tradicional. También había preparado rodajas de queso, rodajas de tocino y me había servido un jugo de banano. Ella se preparó un té, un par de tostadas y se sentó frente a mi en la mesa circular.

Con una un sonrisa en su rostro y una expresión maternal me hizo sentir muy bien recibido.

Al terminar ambos de comer en completo silencio se levantó de la mesa y fue por las fotografías que estaban posadas en un estante en la sala. Me mostró una por una mientras hablaba en ruso despacio, intentando probablemente esperar que yo entendiera algo. Difícilmente entendí alguna palabra, sin embargo entendí su explicación de cada una de las fotos debido a los gestos y los tonos con las que se refería a las fotografías. En las fotos donde aparecía su hijo, ella se hinchaba de orgullo y ternura. Algunas fotos más antiguas en las que aparecía con un señor, ella mostraba nostalgia y un poco de tristeza en su rostro. Entendí que Tatyana en algún momento había sufrido una perdida importnate y aún lo recordaba con mucho cariño.

Yo saqué mi cámara y le mostré algunas de mis últimas fotos donde destacabá los días recientes que había compartido con mi hermana en suelo asiático. A diferencia de ella yo no intenté hablarle en inglés o español. Por alguna razón extraña tenía ganas solo de gestualizar. Habíamos encontrado una manera de comunicarnos que no necesitaba un lenguaje oral.

Luego de la cena y el momento que acabábamos de compartir, ella me preparó el sofá de la sala con sábanas y cobijas y me sonrió con una sonrisa de buenas noches.

Me quedé unos momentos más despierto observando por la ventana las congeladas y poco transitadas calles de Moscú.

Que importante para la historia personal de cada uno viajar.

Mi estadía en Moscú fue corta, no llegué a tener problemas para comunicarme con las personas que no hablabán inglés, gracias a la lección que había aprendido la noche de mi llegada.

La experiencia y los recuerdos que aún cargo conmigo han enriquecido cada uno de los días posteriores a esta experiencia. Hasta la próxima

 Spasibo Moskva

David Vargas Madrigal

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Mapa que arranqué de la revista del avión (aún lo conservo conmigo)

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Ingreso al edificio de apartamentos

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Vestíbulo del apartamento la noche de mi llegada

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Vista desde la ventana de la sala del apartamento la noche luego de la cena

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Sala del apartamento con el sofá en el cual dormía

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Ultimá vez que observé por la ventana del apartamento en Moscú

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Ultimo desayuno que compartí con la señora Tatyana en la mesa circular de la cocina


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Cuentas Regresivas .3 Haciendo Camino

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Y ese camino fue el que me enseño Doña Mera para llegar más rápido a la casa donde me encuentro realizando mi investigación de tesis. Es en Volcán de Buenos Aires donde he sentido los bochornos más fuertes en este país, es también el lugar donde he visto los mejores aguaceros, ahí cuando llueve llueve, es sálvese quien pueda.

Se dura unos 20 minutos a pie de donde la Tracopa lo deja a uno, hay que pasar una poza que cuando llueve se crece, ya me lo habían advertido, claro; yo tenía que comprobarlo, resbalarme en una piedra para luego irme con todo y zapatos a la poza. Que buen sentonazo!

En esas caminadas daba chance de ir pensando un poco en todo. Cosas que a veces no se piensan cuando uno camina entre carros y postes en San José.

Un día me voy a hacer un ranchito por aquí.

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Cuentas regresivas .2 Heredia UCR cosas que cambian

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archivo personal 

música de esperar el tren en estos días https://www.youtube.com/watch?v=bX14whtcXAw

Cuando empecé a viajar a la UCR desde Heredia a inicios del 2007 recuerdo que el viaje se me hacia eterno, además eran los primeros años de Universidad y con 17 años me adaptaba al ritmo de la Universidad, o bueno al ritmo de Arquitectura.

Más de una vez cuando el bus de Travisa iba subiendo el Virilla se quedaba varado y se iba para atrás, que lata de buses!

Claro uno en ese momento se molestaba se enojaba, pero en realidad era parte de la aventura de ir a la U. Creo que si alguno de los que leé esto ha viajado en los buses de Heredia UCR sabrá de lo que hablo, además montan 500 personas por viaje. Pero bueno ir guindando con la maqueta, la compu, palmado, a hora pico lloviendo y con las ventanas cerradas, y la persona de al lado comiendo pollo con tronaditas… no no, pollo no pero de fijo si iba comiendo algo fuerte, todo esto hacían de estos viajes una aventura.

Hace unos años gracias a los españoles tenemos tren. Que maravilla! Tren de esos que Figueres se había traído abajo.

Claro el tren no se iba para atrás en el Virilla (por dicha) tenía aire acondicionado, una pantalla chivisima que me decía la hora y la temperatura que había adentro y afuera, las personas que estaban a cargo parecían aeromosas y aeromosos. Que bien el tren. Empecé a usar el tren.

Al tiempo muchas cosas fueron cambiado, el hacinamiento a horas pico empezó a ser mayor, el aire acondicionado dejó de funcionar, los aeromosos y aeromosas dejaron de ser amables, cada dos días chocaba con un carro, la gente comía pollo y tronaditas. Esas cosas que me hicieron volver a montarme en los buses de travisa, los que se iban para atrás.

Hoy viaje en tren y todo esto que escribo es lo que venia acordándome en el trayecto. Que experiencia tan interesante es el transporte publico para un estudiante que vive a 12 km de su lugar de estudio. Creo que si uno se dedica a buscar historias en cada viaje y observar como se va moviendo el mundo alrededor de los lugares que uno atraviesa en esos 12 km, se puede dar uno cuenta de lo interesante y anecdótico que se convierte un simple viaje en tren o un simple viaje en bus.

Cosas que cambian; cuando entré a la UCR en el 2007 el sitio donde se encuentran los carriles de tren era un lugar en desuso, hoy 5 de mayo 2015 existe una infraestructura que da soporte a un servicio de Tren. Y uno como se va haciendo viejo con los años logra ir reconociendo estos cambios en el paisaje, probablemente para un universitario que ingreso este año ese será su recuerdo de paisaje de primer año.

Y si quitamos la malla?

Que dicha que no cortaron las palmeras, esas si son anteriores a todos nosotros.

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Archivo personal 


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Cuentas regresivas .1 Llegadas inesperadas.

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Llegadas inesperadas. 

Y entonces por esas casualidades/accidentes de la vida ingresé a un programa de trabajo comunal universitario el cual consistía en el Fortalecimiento de procesos de articulación con actores sociales y comunitarios en conflictos socio-ambientales en la Zona Sur del país. Zona Sur.

La última vez que había visitado esta parte de mi país había sido hace algunos años cuando todavía estaba en el cole y a mis papás se les había ocurrido cambiar todos los chuches de la casa, entonces habíamos realizado un viaje en la microbus familiar a Golfito. De ida comodísimo el viaje; de vuelta no había campo para un tiliche más en la micro. Me acuerdo ver todos aquellos campos de piña, toda esa gente trabajando la tierra, que lugar más caliente la Zona Sur. Que gente tan trabajadora.

Varios años después, estaba de nuevo montado en una microbus, esta vez propiedad de la UCR, cruzando de nuevo el Cerro de la Muerte que se mostraba como esa barrera natural entre el Valle Central, (lleno de carros, gente en carreras, pitos y ríos con olores extraños) y la Zona Sur, esa que recordaba caliente y de gente alegre trabajando en el campo.

Esta vez conocí Longo Mai, ubicado en Volcán de Buenos Aires de Puntarenas, calientísimo. Que gente tan amable, recuerdo que nos recibieron con un almuerzo en el rancho principal. Después del almuerzo conocimos el río, ese que atravesaba longitudinalmente la comunidad y se convertía en el mayor orgullo de los habitantes de Volcán.

Para esta visita conversamos con algunas personas líderes de la comunidad, la razón de nuestra visita como estudiantes de la Universidad era apoyar algunas iniciativas que estas personas tenían para la conservación del rio. El rio que a diferencia de los que toda la vida yo había tenido cerca en la capital, olía bien, se veía con el agua clara y cristalina, y toda la comunidad disfrutaba como lugar de recreación, punto de reunión y espacio de descanso.

Que ganas de quedarme ahí. Esa primer visita ocurrió por ahí de los primeros meses del 2014. Durante el resto del año estaría vinculado con esta comunidad. Claro yo no imaginaba que posteriormente sería el sitio donde desarrollaría mi tesis.

Que rico bañarse en el río. Que rico cocina Doña Mera.

Durante ese año estuve viajando, conociendo personas muy especiales, conociendo una realidad que pese a estar tan cercana, no había tenido la posibilidad de experimentar.


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Entre ideas, decisiones e inflexiones

Llevo algún tiempo dándole vuelta a esta idea de escribir.

¿Por qué le damos tanta vuelta a las ideas? Una idea es una idea y listo, pero a veces nos esforzamos en incubarlas, casi como si entre más demoráramos en procesarlas mejores resultados obtuviéramos. Pues hay algunos que dicen que la primera idea es la que vale, luego todo este proceso de incubación se encarga de deformar esta idea, y al momento de plasmarla, descubrimos que desde la concepción de la idea misma esta ya tenía forma, y validez. Todas las ideas son válidas. Ejecutar todas las ideas no es válido. O lo es?

¿Que se requiere para que al ejecutar una idea esta sea válida? tenemos que ejecutar todas las ideas? El proceso de incubación de la idea, ese en el que demoramos la idea, la procesamos, la masticamos, armamos desarmamos, puede que no sea tan importante en el resultado final que refleje la idea, pero puede que sea importante para el entendimiento, conocimiento y crecimiento personal. ¿Será necesario este proceso de incubación de una idea para realmente hacerla parte de uno mismo? abrazarla, comprenderla, sentirla? o es que desmeritamos la primera idea por creer que llego producto de la casualidad o de la inspiración?

Creer que una idea sola puede subsistir, es como arrojar una aguja en la inmensidad del océano y pretender no perderla. Las ideas solas, son ideas, las ideas acompañadas de la toma de decisión, no se pierden en el océano, sino mas bien se erigen como puertos a la orilla del mar en los cuales las barcas pueden llegar a anclarse y conquistar nuevos territorios inexplorados.

Las decisiones nos acompañan siempre, desde que nos despertamos hasta que decidimos dormir, y las decisiones se convierten en las mejores amigas de las ideas. ¿Porqué decidí iniciar mi primera intervención tocando este tema?  bueno porque cada cosa que se desarrolla es producto de una idea, cualquier cosa que realizamos es porque alguna idea salto a nuestra mente, podríamos pensar que existen ideas sencillas e ideas complejas. existen?

Al despertarse cuál es la primer idea? preparar tostadas con jalea, preparar huevos revueltos, tomar el bus, comprarse una desayuno al llegar al destino, no desayunar. Son ideas todas. Algunas de estas ideas se destilarán en nuestra mente y no serán ejecutadas. Tostadas con jalea. Primera decisión del día.

La toma de decisión es antojadiza? como se eligieron  las tostadas con jalea como la mejor idea para el desayuno? Una decisión conlleva la mayoría de veces consecuencias, y no veamos una consecuencia como algo positivo o algo negativo, una consecuencia es una consecuencia y listo. De haber elegido la idea de no desayunar habría pasado con hambre toda la mañana, de haber elegido la idea de comprar desayuno me habría arriesgado a no quedar satisfecho. arriegarse.